Obama tiene el gobierno, le falta el poder
(Artículo de Frida Modak**)
ALAI AMLATINA, 09/02/2009, México, DF.- Suele ocurrir, en particular en los países llamados en desarrollo, que grandes movimientos populares ganen el gobierno pero no conquisten el poder y que los presidentes no puedan desarrollar sus programas y tengan que buscar acuerdos con otras fuerzas para sacar adelante iniciativas que ya no son las mismas que ofrecieron. Eso es lo que le está sucediendo al recién estrenado presidente de Estados Unidos.
Barack Obama hizo una campaña electoral en la que planteó lo que sería su programa de gobierno y, tanto por eso como por algunas características de su personalidad, obtuvo un triunfo arrollador, con una amplia mayoría absoluta. También tiene mayoría en la Cámara de Representantes, pero no la logró en el Senado. Cuando faltaban pocas semanas para la elección afloró en toda su magnitud la crisis económica y financiera que en estos momentos se traduce en una recesión a nivel mundial y hay pronósticos que apuntan al fin del reinado de la superpotencia que dominó al mundo unipolar que surgió a la caída de la Unión Soviética.
Sin duda, un escenario muy distinto a aquel en el que Obama inició la búsqueda de la presidencia de su país. La responsabilidad que recae sobre él es demasiado grande, porque aunque no fueron sus acciones las que han provocado esta catástrofe, a él le toca enfrentarla y buscar una salida que no conlleve la pérdida de la hegemonía porque si eso ocurriera, y es posible, marcaría su gestión de gobierno opacando el hecho político histórico de ser el primer presidente negro de Estados Unidos.
Las cosas se le complican aún más porque la administración Bush actuó a partir del supuesto establecido por el vicepresidente Cheney de que el poder eran él y el presidente y sus decisiones se imponían así estuvieran fuera de la ley, como ocurrió en asuntos internos, o violaran el derecho internacional como sucedió en las guerras emprendidas, a las que Obama tiene que buscarles un final que no suene a derrota porque son incosteables.
En busca del bipartidismo
Para buscarle una salida a la compleja coyuntura Obama tiene que negociar con los republicanos por un lado y con los militares por el otro, por eso ha incluído republicanos en su gabinete y ha conservado como secretario de Defensa a Robert Gates, que ocupaba el mismo puesto con Bush. Veamos la negociación política.
El presidente envió al congreso un proyecto de estímulos económicos cuyo costo supera los 800 mil millones de dólares, cantidad que se agrega a los 700 mil millones de dólares que pidió Bush. Los republicanos no están de acuerdo en la distribución de los fondos propuesta por el gobierno y aunque Obama los invitó a la Casa Blanca y habló de las “modestas” diferencias, no las dan por superadas y proponen modificaciones que inciden en recortes de impuestos y apoyo a pequeñas y medianas empresas.
La designación de un republicano en el departamento de Comercio, con lo que suman tres, no hizo cambiar de opinión a ese partido y la prensa estadunidense pregunta a costa de qué va a insistir el mandatario en su búsqueda de un gobierno bipartidista. Pero Obama tiene que buscar esa fórmula para que haya una responsabilidad compartida tanto en las decisiones que se adopten como en lo que resulte.
¿Se quedan en Irak?
En lo militar el asunto es igualmente complejo. Obama ofreció retirar las tropas de Irak antes de 2011, como lo señala el acuerdo suscrito por Bush con los gobernantes iraquíes. Sin embargo Gates dijo en el Senado hace unos días que teme un revés en ese país y que había que mantener tropas allí “durante varios años”. No se ha dado explicación alguna sobre esta insólita actitud que podría reflejar la posición de los altos mandos.
Tampoco se ha dicho nada sobre sus afirmaciones acerca de las supuestas actividades “subversivas”que, dijo, realizaría Irán en América Latina, afirmaciones que no coinciden con lo que hasta ahora ha dicho el presidente sobre Irán. En torno al cierre de la cárcel estadunidense en Guantánamo, Gates empezó a adelantar medidas en diciembre pasado, cuando formaba parte del gobierno de Bush,y sugería que una ley impidiera que los presos liberados tuvieran derecho de asilo en Estados Unidos.
Por último habría que recordar que a comienzos de diciembre, cuando ya Obama lo había confirmado como secretario de Defensa, Gates declaró “No tengo ninguna intención de ser un secretario ‘marioneta´.”
(**- Frida Modak, periodista, fue Secretaria de Prensa del Presidente Salvador Allende).