TODAVIA BROMEA.-Regresé de Estados Unidos y pasé de inmediato a visitar a Dora María Téllez en su cuartel de resistencia pacífica, firme como un ropero del mejor roble. Ahí estaba ella, tan transparente como siempre, en su petate, frente a la rotonda de Metrocentro, una de las "señales de progreso" que muestra Managua después del paso dramático de tantos gobiernos, en contraste con el hambre que agobia a un pueblo trabajador carcomido, decepcionado, desesperado…"Sólo espero no ver que se me cae el pelo" me dice, mientras ajusta sus anteojos sonriendo, mostrando todavía vitalidad y sentido del humor a la orilla de esa voluntad ardiente que es sostenida por los principios.
LO QUE BUSCABAN.-Hace unas semanas en diálogo con jóvenes universitarios en la UCA, me decían que se necesitaban ejemplos para sentirse motivados. Les concedí la razón porque cuando yo fui joven, sobraron los ejemplos. Vimos sufrir y morir con el paso del tiempo a compañeros de aulas, compañeros de Colegio, lideres universitarios, profesores y tantos otros, que con su ejemplo, le decían a una juventud vibrante, valiente, entusiasta y con el suficiente atrevimiento por transformar un país, ¡Vamos, levántense y fájense!, con el complemento "Miren lo que hacemos nosotros dejándolo todo en busca de una patria mejor". Y juventud de este país tiene en Dora María el ejemplo que estaban buscando.
¿QUE HUBIERA PREFERIDO?.-Quien tantas veces arriesgó su vida mientras la revolución tomaba forma y crecía, quizás hubiese preferido morir en un combate o en un operativo, soñando que una vez se triunfara, el país quedaría en buenas manos, las de verdaderos patriotas que como Sandino, sólo necesitaban un palmo de tierra para sus sepulturas…Pero Dora María sobrevivió y tuvo que ver todo esto, un verdadero caos, con los valores morales destrozados y el país en permanente crisis…No, no fue esto con lo que ella soñó por tanto tiempo y por lo que dejó sus estudios de medicina. Sus compañeros eran otro tipo de personas, honestos, consecuentes, coherentes, idealistas, audaces, y ella se pregunta:¿Qué se han hecho?, ¿Dónde estarán?
LO QUE LE AMARGA.-Aunque no lo admita y trate de disimularlo, es que ahora esté enfrentando a quienes fueron sus compañeros de lucha, en quienes ella creyó, a los que llamó hermanos…No, no es posible que hayan cambiado tanto, que la desconozcan, que les importe un pito los riesgos que ella está tomando. Asunto de intereses, de aburguesamiento, de comodidades, y sobre todo de corrupción. Los que se toman fotos con Arnoldo Alemán, los que negocian con los capitalistas, los que se burlan de la pobreza con sus carteles llenos de falsedades, no les importa que pase con Dora María…"Otra ilusa!" diran por ahí con esa desfachatez que tan bien han cultivado. Y apostarán a lo de siempre: "Pronto esto será olvidado y Nicaragua seguirá igual".
OJO CON ESTO.-La actitud de Dora en un momento de trascendencia, exige no solo una amplia y ruidosa cobertura de los diferentes medios, sino una campaña para dimensionar su gestión en beneficio de todos los que no nos atrevemos a seguirla…Está en juego el futuro terriblemente borroso de este país. Tenemos que estar claros de eso y consecuentemente abrir todos los espacios posibles en prensa escrita, radio y TV, para poder multiplicar el apoyo que todos los abandonados, deben brindarle…Ella levanta el brazo, esgrime su dedo, sonríe y nos grita silenciosamente, solo para estremecer nuestros corazones, ¡aquí estoy en pie de lucha, como siempre lo he estado, hasta la muerte!...Salgamos de nuestras casas, vamos a acompañarla, hagamos sonar los pitos de nuestros vehículos. Algo tenemos que hacer. El momento lo exige.
QUE PEQUEÑOS NOS VEMOS.-Quienes por diferentes motivos, aferrándonos a excusas, no seguimos sus huellas que serán tan imperecederas como las de Acahualinca…No es fácil tomar esa determinación y eso hace que mientras la admiramos, nos sintamos achicados y apenados de no poder agregarnos a esa actitud de sacrificio y amor por la patria que ella nos está ofreciendo…Fue guerrillera sin esperar nada excepto la muerte, fue funcionaria cuando se trabajaba con las uñas, se inició como diputada cuando se recibía poco, lo suficiente para la canasta básica como ha apuntado reiteradamente ese otro gran ejemplo que es Onofre Guevara…Una grandiosa mujer revestida de humildad, eso ha sido en todo instante Dora María.