A golpe de calcetín – como se dice en buen nica- miles de guatemaltecos marcharon este domingo contra el hambre. Una pertinaz llovizna de invierno no fue motivo para quedar en casa. En esta sexta caminata a nivel mundial, los chapines estuvieron unidos. Algunos diplomáticos fueron de la mano con obreros, estudiantes, indígenas, mujeres, empresarios, atletas y funcionarios. Todos sacaron su rabia contra el hambre y deseaban que el pavimento mojado fuera el hambre misma para pisotearla con fuerza una y otra vez, pues se trata de un mal que mata más que el SIDA y la tuberculosis a nivel mundial.
De cabello cano y botas vaqueras, el Vicepresidente Rafael Espada demandó a sus colegas gobernantes “callar discursos y trabajar para producir más”. Advirtió “la crisis alimentaria global plantea enormes oportunidades a nuestra región que tiene vocación agropecuaria”. Un jefe indígena maya luciendo atavío religioso bailó, encendió velas y quemó pom rogando al cielo que día a día caminemos juntos para atacar el hambre. Quizás faltó el Himno de la Alegaría de Beethoveen, pero fue hermoso escuchar voces blancas de niños cantando romanzas preciosas.
Entre los marchistas destacaban los embajadores James Derham de Estados Unidos, Kenneth Cook de Canadá y quien escribe; igual representantes de UNICEF, Derechos Humanos, PMA, TNT y otros. Hablamos espontáneamente que “China, India y Estados Unidos han desatado la voracidad por los alimentos en el mundo, disparando la demanda ante una disminución de la oferta, a causa de sequías, plagas e inundaciones que afectan la producción agropecuaria”. Hubo consenso de que “debemos exportar alimentos para no sobrevivir de remesas, cooperación internacional y exportación de mano de obra barata”.
¡Sucede que la comida es una ofensa para el hambre!! Por eso el hambre es incorregible y te arrastra hacia la muerte. La vida es dura, y, a millones los deja, forzados por el hambre. El hambre vaga y se exhibe por el mundo con una cuerda ahorcando niños, mujeres y hombres. El Hambre es cruel y destructora, ataca a plena luz del día o aprovecha la oscuridad. Por eso el hambre es una amenaza que debemos atacar para que se congele en el infierno. Solo cuando la comida entra por la boca destruye al hambre.
¡Qué irónico! Hoy día los dueños de grandes transnacionales están quemando, tostando, cocinando toneladas y toneladas de alimentos para convertirlos en combustible. Alimentan la panza de maquinarias y vehículos en vez de que coman los humanos. La barriga del ser humano no les importa mientras los intereses de sus grandes compañías engorden sus cuentas bancarias, sus cajas de caudales o inflan más sus vientres. ¡No les importa el llanto de un niño o una niña con hambre!
En el primer mundo muchos ricos son tan perversos que botan en buen estado toneladas de alimentos. Del refrigerador tiran a la basura comida como otra basura. Allí los pobres se enfrentan los unos a los otros, o pelean con perros y ratas raciones de exquisiteces; otros más harapientos se confunden con la podredumbre de las churecas. Mientras por las zonas rosas muñecas anoréxicas –por no querer comer- sueñan con desfilar en pasarelas o imprimirse en celuloide. Así la hambruna llega matando sin piedad a los que no comen ni lodo.
Por eso el mundo camina contra el hambre. Es una demostración pública y visible del interés y la necesidad de que líderes y gobiernos inviertan cada vez más recursos y esfuerzos en la eliminación del hambre y la desnutrición infantil. La primera caminata se celebró en 2003 en 10 países asiáticos. Ahora el mundo camina contra el hambre, millones de personas se dan cita anualmente destinados a sensibilizar a las personas y movilizar fondos necesarios para poner fin al hambre. Hay que salvar vidas y devolver la esperanza a millones de personas en los lugares más remotos e inestables de la Tierra.
Amigas y Amigos: Hay un reto, que miles de niñas y niños no mueran de forma prematura o víctimas de la violencia. Para que sus madres no mueran a la hora de parirlos y crear políticas que se enfrenten al riesgo de su muerte. Para que desde el inicio de su existencia tengan expectativas de una vida larga, provechosa y satisfecha. Para que los países del mundo no gasten en armas y gasten más, mucho más en leche, maestros, médicos, juguetes, escuelas, hospitales, comida, columpios. Para que el nuevo orden mundial incluya en su agenda la garantía de la esperanza del mundo.

Los embajadores Silvio Mora de Nicaragua, James Derham de Estados Unidos y su señora Joleen Schweitzer, apoyando la caminata.

Sr. Beat Rorth, Coordinador Residente del SNU; Sr. Kenneth Cook, Embajador de Canadá y Sr. Carlyle Johnson, periodista internacional.
*Embajador de Nicaragua en Guatemala