Lunes 14 de Julio del 2008 Edición No. 4319 ---  Managua, Nicaragua ANTERIORES/ CORREO/ REGRESAR
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por Ignacio Briones R.

Trascendencia y Vigencia del 19 de Julio de 1979

(Primera parte)
Las y los nicaragüenses pueblo estamos celebrando este 2008 el 29 Aniversario del acontecimiento más trascendente de nuestra historia ocurrido en el Siglo XX.

El 19 de Julio de 1979 significa por igual la Efemérides en que tras una prolongada aspiración mantenida por más de siglo y medio el pueblo nicaragüense conquistó o restauró la Soberanía e Independencia nacional respecto a la dominación política, económica, cultural y social del imperialismo norteamericano, ideal que para lograrse pasaba inevitablemente por el derrocamiento de su exponente o testaferro más caracterizado en aquellos tiempos la dictadura somocista.

Esa doble circunstancia no tenía precedente alguno a pesar de que en el país habían ocurrido centenares de conflictos bélicos en todos los cuales o en la mayoría de ellos habían intervenido los yanquis, por lo general apoyando al bando contendiente que más convenía a sus intereses. Es decir que les garantizaran la permanencia de su hegemonía en el país.

Esta hegemonía venía de lejos en el tiempo. Se había iniciado en 1823 cuando Washington acreditó ante la República Federal de Centroamérica a su primer Encargado de Negocios Mr. Charles G. De UIT al que previamente sus superiores en la Casa Blanca y el Departamento de Estado lo instruyeron sobre los objetivos básicos de su misión. Estos fueron estudiar la importancia comercial de la región como mercado de materias primas y consumo; verificar las posibilidades reales de construir un Canal Interoceánico a través del territorio nicaragüense y establecer las condiciones necesarias e imprescindibles para convertir a la América Central en una zona de su influencia basada en su preeminencia sobre cualquier otra nación.

Estos tres objetivos se correspondían en un todo con el proyecto de dominación del continente latinoamericano y el Caribe que sus particiones, particularmente Thomas Jefferson había propuesto en 1786, año en que también dio a conocer en Filadelfia las condiciones geográficas de Nicaragua propicias para la construcción del Canal.

Durante las siguientes 156 años de la llegada de De UIT, tuvieron efecto en Nicaragua una cadena de situaciones, negativas todas para la Patria nicaragüense. Entre ellas puede recordarse la invasión filibustero de William Walker el 18 de junio de 1856, la usurpación por parte de Colombia de las islas de San Andrés, Providencia, Santa Catalina y cayos adyacentes; la degradación de la clase política nacional y el surgimiento de grupos comerciales y financieros que dominados por la codicia, la ambición, el egoísmo y la ausencia de todo vestigio de patriotismo se convirtieron en sus testaferros, a través de sucesivas generaciones.

En términos reales los hombres que accedían a la jefatura del Estado solo lo eran nominalmente. Quienes en realidad gobernaban el país eran los yanquis y cuando surgía alguno con determinado grado de hacer algo por el país y el pueblo era despojado del poder.

Durante la llamada primera República Conservadora que transcurrió entre 1857 y 1893, con el beneplácito de gobernantes de esa tendencia surgieron en la Costa Atlántica los enclaves mineros, madereros y bananeros propiedad de norteamericanos. Ninguno pagaba un centavo de impuesto por la explotación de esos recursos, tampoco rendían cuentas a nadie del volumen del oro que extraían de las minas o de los ingresos que obtenían por vender en el extranjero los árboles que cortaban despalando la región, ni de los embarques del banano que producían en nuestras tierras.

En 1893, precisamente asumió la Presidencia el jefe liberal general José Santos Zelaya que se propuso modernizar el país y hacer valer los derechos de la República sobre sus recursos. Degradados hasta lo indecible los jefes conservadores Adolfo Díaz y Emiliano Chamorro solicitaron y obtuvieron la intervención oficial de los Estados Unidos para derrocarlo. Ocurrió que el abogado y representante legal de una de los enclaves mineros fue nombrado Secretario de Estado. Este personaje se llamó Philander Ch. Knox. Prevalido de su alto cargo promovió la caída de Zelaya para favorecer a la empresa trasnacional que representaba. Y Zelaya fue obligado a renunciar en diciembre de 1909.

Tres años después, en 1912, el binomio Díaz-Chamorro pidió a Washington la ocupación militar de Nicaragua y el control de la economía del país. Sería este año que Rubén Darío estigmatizó a los testaferros con el calificativo de vende-patria.Sería también contra la ocupación, que surgieron los Héroes defensores de la Patria. La encabezó el Dr. Benjamín Zeledón quien murió asesinado por los yanquis el 3 de octubre de 1912 en Masaya y su bandera fue asumida por el general Augusto Sandino en 1927, desatando la Guerra Patria que después de seis años de lucha obligó a las tropas yanquis, vencidas y humilladas, a regresar a su país.

El testaferro Anastasio Somoza García, ya se sabe, se hizo de la presidencia por haber asesinado a Sandino en cumplimiento de órdenes dadas por los yanquis, el 21 de febrero de 1934.

Diez años después del asesinato del General, un grupo de jóvenes estudiantes universitarios retomaron su nombre y sus ideales como símbolo para combatir por igual la dominación yanqui y a los testaferros locales. Esos jóvenes se lanzaron a las calles de León y Managua el 27 de junio de 1944.

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