
Los mariachis se quedaron cargando el acordeón, los violines y las guitarras, tras suspenderse el desfile hípico por orientación de la policía, la alcaldía y los propios organizadores, quienes se solidarizaron con los comerciantes del mercado Oriental afectados por el incendio.

Tarimas costosas, como la de Flor de Caña, fueron desmanteladas. Una semana duraron en instalarla. La alcaldía no permitió la permanencia de esa tarima hasta el 10 de agosto, tendrán que volver a instalarse para esa fecha.




Los organizadores del desfile hípico dijeron que no podrían arriegarse en una actividad donde no iba a estar el Cuerpo de Bomberos ni la Cruz Roja, debido a que atendían el incendio del Oriental. Además, el cambio de ruta del Santo hubiera afectado el desfile.
Algunos comerciantes que habían ‘fiado’ o sacado al crédito los productos e ingredientes para las comidas, así como diversas tipos de bebidas, se mostraron un tanto descontentas por la suspensión del hípico.